Realizar esta bonita sesión familiar a la orilla del mar, fue un verdadero placer para mí, nos divertimos sorteando las olas que nos mojaban los pies y el bajo de los pantalones. Creo que todos los que estuvimos allí sentiremos nostálgia cuando llegue el frío y contemplemos estas imágenes. Gracias a Manolo, Sandra y Alejandra por ser ellos mismos, os envío un gran abrazo para los tres.
>